Nos están matando y nadie hace nada.

Siempre ha sido un debate la doble moral del mexicano y su mediocridad ante temas como el feminicidio.

En redes sociales es muy fácil opinar, en especial los hombres con comentarios machistas y misóginos como “hazme un sandwich” “cállate lavaplatos” etc. Durante décadas nosotras nos hemos tenido que esforzar el doble por una igualdad que ni ante la ley tenemos, pero el feminismo no solo busca la igualdad, si no también busca la liberación de la mujer, porque es fácil ver a un hombre sin camisa por la calle mostrando los pezones pero una mujer no puede salir con un escote porque no la bajarían de “puta” “facilota” lo mismo pasa con las protestas, durante años hicimos protestas pacíficas exigiendo nuestros derechos que no se ejercen, por nuestra liberación, por acabar con este sistema patriarcal capitalista y no se nos escuchó.

El estado no hizo nada por protegernos, antes era una mujer asesinada por día ahora son 10, aumentaron los secuestros y violaciones en nuestro país sin contar cuantas mujeres fueron asesinadas y cuando por fin decidimos alzar la voz y decir “ya no más” nos dijeron: “exageradas”, “ridículas”, “feminazis”, “pinches viejas locas”, ”por eso las matan”.

Marcha 8 de marzo en la CDMX

Nos damos cuenta que no tenemos que pedirle a nadie que no nos maten solo por ser mujeres, estamos hartas del acoso verbal y físico, estamos hartas de escuchar al macho mexicano diciendo como vestirnos como actuar y como comportarse, de la señora que nos dice “ay hija pues ve como estas vestida” de la señora que se nos queda viendo feo en la calle, en el camión o en el metro de solo porque su esposo se nos queda viendo de una forma incomoda y morbosa, no vamos a dejar que un macho nos venga a educar hablando desde su ignorancia de un movimiento que es por y para mujeres, decidimos alzar la voz porque nos están matando y nadie está haciendo nada, porque nuestro presidente dice que “en la cuarentena no ha incrementado la violencia intrafamiliar” y que si es eso todo se tiene que resolver con “amor” pero aquí está el punto, porque cuando nosotras decidimos marchar por todas las mujeres que nos han quitado, destruyendo y quemando todo; los hombres pueden opinar sobre monumentos que ellos han rayado, orinado y dejado sucio, ellos en los partidos hacen desastres y ¿Qué pasa? Nada, porque es algo que han normalizado, pero no pueden soportar a una mujer enojada destrozando quemando y pintando monumentos, pero déjame explicarte, los monumentos son símbolos patrióticos que se realizan por una razón, justicia, y nosotras al tocar sus preciados monumentos es porque ese significado no se ejerce y porque tener un monumento que no nos representa como país y como sociedad.

Marcha por feminicidios

Estamos en una lucha, no con los hombres, si no con este sistema patriarcal que solo les otorga más privilegio a los hombres por su género, porque nacer en México y ser una mujer es una condena, condena que tiene que acabar, porque si yo te digo No es No.

Dejar de fomentar los micromachismos entre nosotras y nosotros, dejar de defender a violadores y acosadores, los hombres se creen con el derecho de opinar sobre el cuerpo de una mujer, si nos depilamos o no, la ropa que puedo tener y la que no, la profesión que tengo o no, si tengo educación o no, es como el aborto, se sienten con el derecho de opinar del cuerpo y decisión de una mujer  pero esos hombres son los que posiblemente abandonan a sus hijos o abusan de ellos, es mi cuerpo, es mi decisión, no la de tu mamá, de tu abuela, de tu tío, de tu papá o de tu hermano, es tuya, porque la maternidad será deseada o no será.

No nos vamos a quedar calladas, nos vamos a defender con garras y dientes, porque estamos hartas de los machos mexicanos, del estado, del sistema, no somos iguales ni ante la ley, no tenemos derechos que se hagan valer, el estado no me protege, me protegen mis hermanas, porque Ingrid, Lesvy, Fatima, Claudia, Fabiola, Valeria, y muchas más, no tuvieron voz ni justicia, pero hoy con mis hermanas me levanto, porque no voy a soportar una mirada, ni un acoso más, porque si el estado no hacen nada, yo sola puedo defenderme.

Y hoy lucho por mis derechos porque es un derecho de nacimiento.

Porque tengo hermana y madre, por ellas y por todas mis hermanas luchó, por un mañana donde podamos salir en vestido y ser respetadas, por ir a una fiesta y no ser drogada. Tengo nombre y una identidad, no soy lo que dicen en la noticias “una drogadicta” no me lo merecía por “como vestirme” no soy “una puta”, no soy lo que ustedes dicen, no me difamen, yo no tuve la culpa, ni la tuvo Jimena, Nicole, Victoria, Daniela, Camila, Isabela, Emilia, Maria.

Soy mujer, soy como tu madre, tu hermana, tu prima, tu hija y tu abuela, estamos cansadas de no ser respetadas. Queremos justicia y lo vamos a lograr.

Que caiga con fuerza el feminicida.

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